ISTHAR

Ishtar dormía bajo su ansiado equilibrio cabal, el azul la cobijaba, el frío la cubría de sueños. Estaba calma hibernando en su ciénaga y su corazón no titireteaba con los valientes e inconcientes guerreros. Hasta que un irreflexivo aspirante de su amor invade su quietud. Isthar vuelve a amanecer desorientada de su poderío e inocentemente mira desafiante los ojos del apuesto guerrero hipnotizando sus voluntades volviéndolo una víctima más del venenoso espiral de sus ojos conectados a su vacío corazón. Ella lo envuelve y adormece en sus velos voluptuosos e inconcientemente calculados.
Musa de los deseos más carnales y básicos del ser chapotea en la entrega y ansias de su víctima, ofrenda su corazón como carnada errónea de plenitud......( la historia recién comienza a latir....)



